21.11.07

Mi excitante vida -laboral-

En el episodio pasado, nos quedamos en que había una felicidad grande grande en mi pecho por ser tan chingona y andar en el mitote.

Ya pasada la emoción del primer momento, resultó que a mi equipo la dirección general lo puso en stand by (osease lo mandaron a la chingada). Pinches malagradecidos y eso que nuestra mejora fue una de las dos logradas, snif. Como consolador, yo podía estar de metiche en un par de juntas. Además mis amiguis los Superamigos de la Sala de la Justicia empresa me andaban contemplando para otro equipo, al que llamaremos Equipo para predecir que tan pendejos estamos. No estaría a cargo de esto, ni saldria mi nombre en las juntas institucionales, pero bueno, pior sería ser semi-mortal (bueno pior seria ser mortal, osease, no iniciado en el fino arte de la computencia).

Pero no tardó en llegar el triste día en que ese ser dueño de mis horas laborales dijo NEL NO VAS, tu te quedas quietecita en tu lugar. La manera en como me enteré de que me habían cortado las alitas fue de a tiro gacha, como si hubieras visto a tu wey cogiendo con tu hermana. No quiero ni mencionarlo porque chillo.

Asi que yo, tristiando volví a ser un semi-mortal cualquiera de QC. La vida -laboral- me valía madres y dedicaba mis horas -laborales- a drogarme con cafe de mala calidad y chicles azulitos. Andaba yo por los pasillos con los labios azules y las manos temblorinas. Lloraba cada vez que hacía un plan de calidad y veía el sitio web de los equipos que si siguieron.

Mi lamentable estado no duró mucho, ya que por algunas reorganizaciones mamonas de la organización, se hizo un espacito en QA y yo luche como gata por ese lugar. Patié a mi competencia, los mandé amenazar y lamí cuanta bota (bota, sólo botas) tenía que lamer. En realidad, la gente sabe que yo soy chida y pues competencia, lo que se dice competencia, no tenía.

Solo quedaba que ese ser dueño de mis horas -laborables- me soltara de ipso-facto....


...cosa que nuncamente había pasado


...y que parecía improbable

Pero me soltó. Ese día fui feliz.

Estaba yo adaptandome a los pedos de mi nuevo rol y a los olores de mi nuevo lugar cuando resulto que me mandaron de metiche al Equipo para predecir que tan pendejos estamos. Dos semanas después me nombraban encargada del grupito.

Por eso ahora soy -laboralmente- feliz. Y tambien por eso ahora trabajo horas extras, sueño con los productos de software y me bajo el stress a caballitos de tequila.

Realmente no soy si soy muy pendeja o muy wey. Pero una de esos dos seguro que si.

4 atinados comentarios:

K-burra (*tHe grEek*) dijo...

Hooola! Llevo rato leyendote...talvez te llame la atención este documental:

http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332

Saludos!

Ingrid dijo...

(¿y te llamó latención el documental?)

Pero si eres laborablemente feliz ¿por qué estás estresada? O a más felicidad más estrés? ¿O el estrés no tiene nada que ver con lo laboral y yo me paso de metiche como siempre?

Cuántas dudas, hoy no duermo

Rox dijo...

juajuajua, no se porque no me llamo la atencion seleccionar...

la felicidad y el estrés no tienen porque no convivir saludablemente, no?

:D

Ingrid dijo...

Yo creo que no, tal vez el adrenalinazo del estrés te cree una felicidad ficticia (tiriri) pero tengo mis dudas.

Aún así no seguiré cuestionándote, de todos modos sí entiendo el sentimiento de sentirse estresadérrimo pero bien.